Captación de lluvia con sentido común
Un techo limpio, canaletas con mallas y un primer desvío de agua salvan tu depósito de hojas, polvo y resina. Dimensionar barriles según sequías locales evita quedarse corto cuando más necesitas. Etiqueta, rota y sombra tus contenedores, y recuerda que un grifo bajo mejora la higiene. Pequeños detalles, como inclinar levemente la base, evitan sedimentos turbios y mantienen el sabor claro incluso tras semanas sin precipitaciones.